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Julio Alonso, de Hayabusa: “La carpintería japonesa es una forma de entender la vida con honor, huyendo de la vergüenza que es hacer trabajos mediocres” – [Entrevista]

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julio alonso carpinteria hayabusa Julio Alonso es la mano detrás de la carpintería Hayabusa, “la primera carpintería japonesa en España“, como apunta en la web de la marca. Este atípico carpintero “persigue emocionar el espíritu confeccionando meticulosamente obras en madera noble únicas e irrepetibles”, y lo hace de una forma poco habitual en estas latitudes: siguiendo los preceptos del trabajo en madera de los maestros del país del sol naciente.

Hoy, en el blog de Grup Orell, ofrecemos una entrevista exclusiva a Alonso, donde nos desvela las particularidades de la carpintería japonesa y el camino que siguió él mismo para convertir su espacio de trabajo en un verdadero taller nipón.

Grup Orell: La primera pregunta es una curiosidad. ¿Qué significa “Hayabusa”?

Julio Alonso: Es la palabra japonesa con la que se conoce al halcón peregrino.

Hay dos razones por las que elegí esta palabra como firma de mi trabajo. La primera es porque ese ave representa una estética muy similar al estilo de muebles que me gusta elaborar, de apariencia simple pero compleja confección, líneas rectas, ausencia de ornamentación recargada y aspecto muy natural.

La otra razón es una historia un poco personal.

Toda mi vida, desde que tengo memoria, he sido un enamorado de Japón y la cultura japonesa. Cuando era mucho más joven, y antes de sumergirme en la carpintería, estuve practicando Kendo, una disciplina marcial japonesa que se puede comparar a la esgrima. Para su practica es necesaria una especie de armadura (bogu), y el que yo usaba en aquellos años se llamaba Hayabusa.

[Nota para curiosos: directorio de dojos de Kendo en España].

G.O.: Es decir, que unir tu pasión por Japón con la carpintería era un paso lógico a seguir.

J. A.: Como digo, siempre he sido un enamorado de esa cultura pero la carpintería japonesa requiere de un respeto hacia el taller y las herramientas que no es fácil de entender en nuestra cultura occidental.

Me hubiera gustado aprender a usar las herramientas japonesas desde un principio, hace ya mas de diez años, pero no había nadie en España a quien acudir.

He aprendido de forma autodidacta. Esto significa que si hubiera empezado a usar las herramientas japonesas sin tener mucha idea, las hubiera estropeado, cometiendo una gran falta de respeto.

Las herramientas de la carpintería japonesa

J.A.: En la carpintería japonesa hay una norma que no se suele mencionar, pero que quien conoce de verdad la disciplina lo sabe bien. Esta regl​a​ no escrita​ es que las herramientas japonesas personales fabricadas a mano NO se prestan ni se piden prestadas. Quienes ignoran el valor de estas herramientas y lo único que saben sobre carpintería japonesa es la propaganda esparcida por Internet, suelen ofender con su actitud.
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Para actuar acorde a los valores nipones, postergué el uso de las herramientas japonesas hasta el momento de saber trabajar la madera decentemente, y ese momento llegó hace 3 años más o menos. Desde entonces, he ido aumentando mi ​equipamiento​ de herramientas japonesas manuales y trabajando exclusivamente con ellas, de tal manera que las herramientas occidentales que llenaban mi taller las dejé para realizar los cursos de carpintería tradicional que ofrecí hasta el pasado mes de junio, coincidiendo con la venta total de todas esas herramientas occidentales a uno de mis estudiantes.

Ahora, puedo definir mi taller como una autentica carpintería japonesa, en lugar de ser un espacio donde se mezclan los dos tipos, occidentales y japonesas​. Prefiero concentrarme en hacer solo una cosa pero hacerla de la forma mas pura posible y con la mentalidad que requiere.

En realidad, se puede decir que desde el principio​ me​ he inspirado ​en​ la carpintería japonesa, lo único que he hecho ha sido cambiar el tipo de herramientas que empleo. Este cambio también viene dado por el tipo de acero que utilizan las herramientas japonesas. Me refiero a las que se elaboran artesanalmente y cuentan con cuchillas de acero forjado a mano por maestros herreros. Este acero es una delicia que implica un gran estudio para ser comprendido y utilizado, pero los resultados que aporta son muy superiores a los mejores aceros que puedas encontrar en las herramientas occidentales.

Por otro lado debo comentar que dos de los pilares en los que se basa mi trabajo son los ensambles y la madera maciza

G.O.: ¿Cuál es la mayor diferencia entre la disciplina en Japón y en España?

J. A.: Yo veo muchas diferencias. Tal vez la más importante consiste en no utilizar lija ni lijadoras para nada, todo el trabajo que realizo sobre la madera es con cepillo manual (llamado kanna en japonés), para lo que se requiere aceros de muy alta calidad y una técnica de afilado muy minuciosa.

Por otro lado, nunca utilizo clavos ni tornillos,​ ni ningún elemento ajeno a la propia madera maciza que forma el mueble. Para ello, aplico ensambles cortados a mano con sierra (nokogiri) y formón (nomi) que aportan a la estructura una solidez insuperable. ¡Incluso las bisagras que ​incluyo en algunos diseños​ son de madera! [Ríe]

Otra diferencia clara es que solo se emplean herramientas manuales. Es decir, que en mi taller no hay máquinas que agredan la naturaleza viva de la madera provocando distorsiones prematuras en las piezas. Además, las herramientas manuales japonesas son completamente distintas de las occidentales, tanto en apariencia como en uso. Se puede decir que las herramientas japonesas tienen una mecánica para emplearlas “tirando de ellas” mientras que las occidentales las usamos haciendo fuerza al empujarlas.

Además, solo aplico productos de acabado naturales al mueble terminado. No uso pinturas, ni barnices, ni nada que apague la belleza íntegra de las maderas nobles.

G.O.: ¿Cuál es el trabajo del que estás más orgulloso?

J. A.: [Ríe] Ese seria uno que tengo en mente desde hace años y aún no he realizado. Pero de los que se han materializado, supongo que la mesa Osaka me hace sentir muy bien.mesa osaka carpinteria japonesa

G.O.: ¿Qué recomendarías a alguien que quiera dedicarse a la carpintería y en concreto a la carpintería japonesa?

J. A.: Ante todo, te tiene que gustar mucho. Si tienes pasión por lo que haces,​ seguro que lo harás bien.

​Creo que la madera es adictiva y quien la prueba se engancha. ​Hoy en día tenemos a nuestra disposición Internet, que es una ventana a la que asomarnos para descubrir lo que hacen otros y darnos una idea de lo que mas nos gustaría hacer, y comparar distintas maneras de trabajar la madera. Mi trayectoria ha​ desembocado en la carpintería japonesa, pero es algo que tenía claro desde el principio. Era el horizonte que perseguía, aunque haya tenido que dar un rodeo.

​Cualquier vertiente sobre el trabajo de la madera es bonita y entretenida pero al final ese camino se va a fusionar con nuestra personalidad, dando lugar a un estilo u otro de carpintería.​

Para dedicarse a la carpintería japonesa en España, yo propondría acercarse ​primero ​a la carpintería tradicional​, ​y si ves que te gusta, asistir a algún curso de carpintería japonesa para ser orientado y estar mejor preparado​. Más que nada porque cuando he visto usar herramientas japonesas sin conocimiento ni experiencia, el resultado es un poco desastroso y frustrante.

​Si piensas que puedes hacer las cosas de cualquier manera, trabajando de forma instintiva, sin técnica ni método​, entonces no recomendaría dedicarse a la carpintería japonesa. Hay que entender que no solo es una forma de ganar dinero sino una forma de entender la vida con honor huyendo de la vergüenza que es hacer trabajos mediocres.

Luego, hay que ser muy serio y disciplinado​. No hay lugar para la pereza.​ Hay que dedicarle mucha devoción y respeto a las herramientas​ manuales para que respondan con gratitud ante la madera.

La carpintería como ciencia y arte

J.A.: Más allá del oficio, yo me tomo el trabajo con madera como una ciencia y arte. Si quieres elaborar muebles de alta calidad tienes que olvidarte de las chapuzas. De actitudes como: “No pasa nada que no se ve”,​ “El cliente no nota la diferencia”,​ “Lo que importa es acabar rápido da igual como quede”​, ​“Los defectos se tapan con masilla”, etc.​

Los muebles de bricolaje son necesarios en nuestra sociedad​, no estoy en contra para nada de los típicos trabajos con tablas de fibras prensadas y sujetos con tornillos, ​pero no tienen nada que ver con muebles ejecutados al estilo japonés.

Me gustaría que la sociedad española adquiriera cultura sobre el mueble auténtico para reconocer el valor que tiene, y no se cuestionara su precio​. No quiero decir que todo el mundo tenga comprar muebles exclusivos, debe haber muebles para todas las economías y gustos. Lo que sí debe apreciar la gente es la diferencia entre unos y otros, y ser conscientes de que su precio esta respaldado por un valor mucho mas alto.